Una comisión integrada por cuatro guardaparques del Parque Nacional Nahuel Huapi completó una extensa patrulla de control, fiscalización y relevamiento en una de las zonas más aisladas del área protegida. Durante tres jornadas de trabajo, el equipo recorrió más de 65 kilómetros a pie entre Puerto Blest y Pampa Linda, atravesando algunos de los ambientes naturales más representativos y menos transitados del parque nacional.
Una comisión integrada por cuatro guardaparques del Parque Nacional Nahuel Huapi completó la semana pasada una extensa patrulla de control, fiscalización y relevamiento en una de las zonas más aisladas del área protegida. Durante tres jornadas de trabajo, el equipo recorrió más de 65 kilómetros a pie entre Puerto Blest y Pampa Linda, atravesando algunos de los ambientes naturales más representativos y menos transitados del parque nacional.
La tarea permitió relevar el estado de senderos e infraestructura, registrar observaciones sobre flora y fauna nativa y detectar necesidades de mantenimiento en distintos sectores de montaña. El operativo formó parte de las acciones periódicas que desarrolla la Administración de Parques Nacionales para fortalecer la conservación de los ecosistemas y garantizar condiciones seguras para visitantes y pobladores que utilizan estas rutas de trekking.
La recorrida estuvo a cargo de los guardaparques Brian Cabrera, Francisco Jofre, Juan Gómez Costantini y Roberto Vélez. El itinerario comenzó en Puerto Blest, luego del traslado desde Puerto Pañuelo, y comprendió el paso por Lago Ortiz Basualdo, Puerto Cántaros, Lago Frías, Paso de las Nubes, Paso Los Raulíes y el Refugio Agostino Rocca, finalizando en la Seccional Pampa Linda.
Entre los principales resultados obtenidos durante la patrulla se destacó el registro de ejemplares milenarios de alerce (Fitzroya cupressoides), una de las especies arbóreas más emblemáticas y longevas de los bosques andino-patagónicos. Los ejemplares observados se encuentran en el tramo comprendido entre Lago Frías y el Refugio Agostino Rocca y presentan dimensiones de gran porte.
Desde el organismo señalaron que este relevamiento aportará información a las áreas técnicas de conservación para evaluar futuras acciones de monitoreo y protección. Además de los alerces, los guardaparques registraron especies vegetales características de la región como taique, mañiú hembra y lenga, contribuyendo a la actualización de los datos sobre el estado de los ambientes naturales recorridos.

Durante el operativo también se identificaron rastros y evidencias de fauna silvestre presentes en la zona. Entre los hallazgos se registraron indicios de gato chico, una especie nativa de difícil observación, así como presencia de jabalí, considerado una especie exótica invasora que genera impactos sobre los ecosistemas naturales del parque.
En relación con la infraestructura y los senderos, la comisión detectó distintos requerimientos vinculados al mantenimiento de la traza, mejoras en la cartelería y trabajos sobre instalaciones existentes. Estas observaciones serán incorporadas a futuras planificaciones de intervención para optimizar la seguridad y accesibilidad de los recorridos de montaña.
Las autoridades del Parque Nacional Nahuel Huapi destacaron que este tipo de patrullas constituye una herramienta fundamental para el monitoreo permanente de los recursos naturales y el seguimiento del estado de conservación de los ambientes protegidos. Además, permiten obtener información estratégica para la gestión del área y fortalecer las acciones destinadas a preservar uno de los espacios naturales más importantes de la Patagonia.








