La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) difundió este miércoles 17 de junio un pronunciamiento en el que expresó su posición respecto del inicio de la exportación de oro proveniente del proyecto minero Calcatreu. El gremio docente consideró que el anuncio, presentado en los últimos días como un hecho económico relevante para la provincia, debe dar lugar a un debate más amplio sobre el modelo de desarrollo impulsado en Río Negro y sus efectos sobre las comunidades y los territorios involucrados.
La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) difundió este miércoles 17 de junio un pronunciamiento en el que expresó su posición respecto del inicio de la exportación de oro proveniente del proyecto minero Calcatreu. El gremio docente consideró que el anuncio, presentado en los últimos días como un hecho económico relevante para la provincia, debe dar lugar a un debate más amplio sobre el modelo de desarrollo impulsado en Río Negro y sus efectos sobre las comunidades y los territorios involucrados.
A través de un documento público titulado “Calcatreu: el oro y la plata se exporta, ¿Qué queda en el territorio?”, la organización sindical sostuvo que el análisis de este tipo de emprendimientos no debería limitarse exclusivamente a indicadores económicos o volúmenes de exportación. En ese sentido, planteó la necesidad de incorporar a la discusión aspectos vinculados al empleo, el ambiente, el acceso a los recursos naturales y las condiciones de vida de las generaciones futuras.
Desde UnTER señalaron que “el desarrollo no puede medirse únicamente por el volumen exportado ni por indicadores económicos de corto plazo”. En esa línea, sostuvieron que también debe evaluarse “por su capacidad de generar trabajo con derechos, fortalecer el arraigo, cuidar el agua, preservar los ecosistemas y garantizar condiciones de vida para las generaciones futuras”.
El gremio remarcó además que discutir el futuro de los territorios no implica rechazar de manera automática los debates relacionados con la producción o el empleo. “Defender el territorio no significa rechazar el debate sobre producción o empleo”, expresaron. Asimismo, consideraron necesario promover instancias de discusión “democrática y transparente” para analizar qué actividades productivas se impulsan, quiénes resultan beneficiados, cuáles son los impactos generados y cómo se distribuyen los recursos obtenidos.
En el documento, la organización también hizo referencia a las desigualdades territoriales existentes en Río Negro y planteó que las decisiones estratégicas vinculadas al desarrollo provincial deben incorporar mecanismos de participación social. Según indicaron, resulta fundamental garantizar el acceso a la información pública y promover la escucha activa de las comunidades involucradas en los procesos de toma de decisiones.
Finalmente, UnTER reafirmó su postura en defensa de los bienes comunes y del territorio, al sostener que continuará promoviendo una visión de desarrollo basada en la ampliación de derechos y la participación ciudadana. “Seguimos apostando a una Río Negro donde el futuro se construya con más derechos, más participación y más cuidado de los bienes comunes”, señalaron. El documento concluye con una definición que sintetiza la posición del gremio frente al avance de proyectos extractivos en la provincia: “Porque el territorio no es una zona de sacrificio. Porque el desarrollo debe tener como centro la vida. Seguimos defendiendo el territorio”.
