La Municipalidad de San Carlos de Bariloche continúa con un proceso de saneamiento financiero orientado a regularizar compromisos pendientes y fortalecer la previsibilidad en la administración de los recursos públicos. Entre las obligaciones que se encuentran en proceso de cancelación figura la deuda vinculada al servicio de recolección de residuos patógenos, una prestación considerada esencial para el funcionamiento de distintos servicios y cuya situación financiera había generado un importante pasivo para las arcas municipales.
La Municipalidad de San Carlos de Bariloche continúa con un proceso de saneamiento financiero orientado a regularizar compromisos pendientes y fortalecer la previsibilidad en la administración de los recursos públicos. Entre las obligaciones que se encuentran en proceso de cancelación figura la deuda vinculada al servicio de recolección de residuos patógenos, una prestación considerada esencial para el funcionamiento de distintos servicios y cuya situación financiera había generado un importante pasivo para las arcas municipales.
Según se informó oficialmente, el objetivo de esta política es ordenar las cuentas públicas, garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado municipal y restablecer la confianza de proveedores y empresas que mantienen vínculos contractuales con la comuna. En ese marco, las autoridades indicaron que se realizaron auditorías sobre los reclamos existentes y se llevaron adelante instancias de negociación con los prestadores involucrados para revisar los montos adeudados y establecer mecanismos de cancelación.
Respecto del caso puntual de los residuos patógenos, el intendente Walter Cortés señaló que el municipio avanzó en acuerdos con los proveedores para reducir parte de la deuda acumulada y comenzar con los pagos correspondientes. “Nosotros tuvimos una reunión, bajamos el monto y hoy estamos pagando deudas de otros gobiernos. Lo hacemos porque queremos que la Municipalidad esté al día”, afirmó el jefe comunal al referirse al proceso de regularización de compromisos financieros pendientes.
Desde el Ejecutivo municipal sostuvieron que uno de los principales objetivos de esta estrategia es revertir las dificultades que históricamente enfrentaban comerciantes y empresas al momento de contratar con el Estado local. En ese sentido, se busca consolidar un esquema administrativo que permita brindar mayores garantías de cobro a quienes prestan servicios o suministran bienes al municipio, fortaleciendo la previsibilidad en las relaciones contractuales y evitando la generación de nuevos atrasos en los pagos.
Las autoridades destacaron que el ordenamiento financiero constituye una herramienta clave para sostener la operatividad municipal y mejorar la capacidad de respuesta de la administración pública. “Nosotros estamos pagando al día, no tenemos problemas con nadie. La Municipalidad volvió a ser la institución con la seriedad que se merece”, expresó Cortés. Desde el gobierno local consideraron que la recuperación de la confianza de proveedores y prestadores resulta un paso necesario para consolidar una gestión basada en el equilibrio de las cuentas públicas, la transparencia administrativa y el cumplimiento de las obligaciones asumidas por el Estado.