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Cultura

(((video))) Ozzy Osbourne, el Príncipe de las Tinieblas, muere a los 76 años

El mundo de la música está de luto tras el fallecimiento de John Michael “Ozzy” Osbourne, histórico vocalista de Black Sabbath e ícono del heavy metal, ocurrido este martes 22 de julio. Según confirmó su familia en un comunicado, murió rodeado de sus seres queridos, en paz y después de una larga batalla contra el párkinson.

El mundo de la música está de luto tras el fallecimiento de John Michael “Ozzy” Osbourne, histórico vocalista de Black Sabbath e ícono del heavy metal, ocurrido este martes 22 de julio. Según confirmó su familia en un comunicado, murió rodeado de sus seres queridos, en paz y después de una larga batalla contra el párkinson.

Apenas dos semanas antes, el 5 de julio, Ozzy protagonizó su esperado concierto de despedida, titulado crípticamente “Back to the Beginning”, en el estadio Villa Park de Birmingham. Fue un acontecimiento masivo: 45.000 personas asistieron en vivo, mientras millones lo siguieron vía streaming.

El show marcó el reencuentro de los cuatro miembros originales de Black Sabbath: Ozzy, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, tras más de dos décadas sin presentarse juntos. Allí, Ozzy, postrado en un trono ante su avanzada enfermedad, interpretó clásicos inmortales como “Iron Man” y “War Pigs”.

Más que un evento musical, aquella noche fue un acto de solidaridad. El espectáculo recaudó cerca de 190 millones de dólares, cifra que será destinada íntegramente a organizaciones como Cure Parkinson’s, el Hospital Infantil de Birmingham y Acorn Children’s Hospice.

 

De hecho, la campaña humanitaria fue uno de los principales motores de la despedida. Ozzy había sido diagnosticado con párkinson en 2019, como reveló públicamente en 2020, y desde entonces mantuvo un fuerte vínculo con la causa.

Los resultados del concierto han sido descritos como “una montaña de dinero” que honra su legado y apoya a pacientes que sufren la misma enfermedad con la que él vivió sus últimos años.

Una semana después del evento —que los organizadores calificaron como “una de las noches más memorables del heavy metal”—, se confirmó su muerte.

 

Ozzy dejó una huella imborrable en la historia de la música. Con Black Sabbath, rompió esquemas en los años setenta con discos legendarios como Paranoid, Master of Reality o Sabbath Bloody Sabbath, y cambió para siempre el rostro del rock con sonidos oscuros y letras profundas.

Tras su salida de Sabbath en 1979, debido a problemas con sustancias, Ozzy desarrolló una impresionante carrera solista. Estrenó siete álbumes exitosos, incluyendo su debut Blizzard of Ozz con el inolvidable “Crazy Train”, hasta No More Tears, que le ganó premios y certificaciones de platino.

 

Su vida estuvo marcada por momentos legendarios —como morder la cabeza de un murciélago en un show o robarse un espejo durante su paso por Doctor Frankenstein—but también por luchas personales con adicciones, accidentes graves y desafíos de salud, incluida la neumonía y una caída que agravó su párkinson.

Su fama trascendió la música: en la televisión fue una figura entrañable con el reality The Osbournes, que le presentó a una audiencia global como padre de familia, irreverente y humano.

Ozzy también incursionó en festivales masivos: junto a su esposa y manager, Sharon Osbourne, fundó Ozzfest en 1996, que llevó lo mejor del rock y heavy metal por todo el mundo hasta 2018.

Sus últimas apariciones en la música moderna incluyeron colaboraciones con Post Malone, Elton John, y una reunión creativa con Tony Iommi, evidenciando su capacidad para reinventarse hasta sus últimos años.

 

En su última entrevista con People, afirmó que su legado era la “supervivencia”, en referencia a haber resistido tantos tropiezos y mantenerse sobre el escenario hasta el final.

A lo largo de su vida, Ozzy vendió más de 75 millones de discos en todo el mundo, recibió múltiples reconocimientos, incluyendo su ingreso al Salón de la Fama del Rock con Black Sabbath en 2006 y como solista en 2024.

 

Hoy lo lloran miles de fanáticos, colegas y artistas. Elton John lo llamó “un gran pionero” y un “amigo querido”; Adam Sandler compartió un recuerdo especial del rodaje de Little Nicky.

Con su muerte se cierra un capítulo del heavy metal y el rock mundial, pero su música, su espíritu y su aporte solidario —especialmente su legado en la lucha contra el párkinson— permanecerán vivos en el recuerdo colectivo.